INICIO > Investigación y Comisiones > Grupo Jóvenes Pedagogos/as
LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL EN LA EDUCACIÓN
Perspectivas del Grupo de Jóvenes Pedagogos/as del COPEC
Introducción
La inteligencia artificial (IA) está cada vez más presente en la educación y abre nuevas oportunidades y retos tanto para el alumnado como para el profesorado. Como Grupo de Jóvenes Pedagogos/as, hemos querido reflexionar sobre cómo esta tecnología puede influir en la creatividad, el pensamiento crítico, la personalización del aprendizaje y la reducción de desigualdades, así como sobre el papel que desempeñan la escuela y las familias. Este artículo recoge nuestras reflexiones y experiencias, con el objetivo de generar un debate consciente y crítico sobre el uso de la IA en las aulas.
Creatividad, pensamiento crítico y habilidades digitales
La IA no reprime la creatividad, sino que permite alcanzar nuevos niveles, afinar y enriquecer los pensamientos. Sin embargo, es necesario evitar la dependencia que puede generar, especialmente entre los más jóvenes. Cuando se utiliza de manera complementaria, puede enriquecer las ideas y facilitar la creación de materiales innovadores, pero el uso excesivo puede limitar la capacidad para desarrollar ideas propias y resolver problemas de manera autónoma.
La calidad de la interacción con la IA depende de la habilidad para generar un buen prompt, que refleje pensamiento crítico e intención clara. El alumnado utilizará la IA con o sin la guía de la escuela, por lo que es necesario acompañar este proceso para garantizar un uso crítico, ético y provechoso. Aprender a dialogar con la IA es una nueva dimensión del pensamiento digital que forma parte de la responsabilidad docente. Cuando un alumno es capaz de plantear una pregunta compleja, contextualizada y específica, ya ha recorrido gran parte del camino cognitivo que conduce a un aprendizaje profundo.
Personalitzación, atención a la diversidad y equidad digital
La IA permite generar materiales y actividades que se adaptan a los intereses y necesidades del alumnado de manera ágil. Transforma las metodologías y las dinámicas de aprendizaje, lo que posibilita adaptaciones rápidas y tareas diferenciadas que a menudo los docentes no pueden crear por falta de tiempo. Sin embargo, esta personalización solo resulta educativa si está orientada y revisada desde una mirada profesional.
A pesar de su potencial inclusivo, la IA también puede ampliar la brecha digital existente, ya que no depende únicamente del acceso a dispositivos o conexión, sino también de las habilidades digitales del alumnado, las familias y el profesorado. La falta de comprensión o formación aumenta la vulnerabilidad y puede generar desigualdad de oportunidades. Por ello, es necesario un acompañamiento pedagógico, formación digital y apoyo familiar, de manera que la tecnología sea una herramienta para incluir y no para excluir.
Responsabilidad educativa y ética de la IA
Para aprovechar el potencial de la IA, la escuela y el profesorado deben asumir un papel activo en la formación sobre su uso ético y responsable. Las familias también desempeñan un papel clave, reforzando en casa que la IA es una herramienta de apoyo y no un sustituto del esfuerzo personal. Esto solo será posible si existen tiempo, recursos y formación continua, así como apoyos adecuados por parte de las administraciones educativas.
La IA plantea desafíos éticos y de seguridad, especialmente en relación con los sesgos algorítmicos y la gestión de datos confidenciales. Es imprescindible auditar los sistemas, garantizar la transparencia y la protección técnica, así como obtener el consentimiento informado de las familias y del alumnado. Abordar estos dilemas es clave para mantener la confianza y aprovechar el potencial transformador de la IA sin aumentar la vulnerabilidad de los estudiantes.
Conclusión
La IA puede enriquecer el aprendizaje y potenciar la creatividad, pero solo si se utiliza de manera responsable y crítica. El acompañamiento docente, el papel activo de las familias y la formación continua son fundamentales, así como la consideración de los retos éticos y la protección de datos. Aprender a utilizar la IA de forma crítica y creativa forma parte del pensamiento digital que el futuro de la educación exige, y es una responsabilidad compartida por toda la comunidad educativa.
__________________
Artículo elaborado por el Grupo de Jóvenes Pedagogos/as, coordinado por Eloi Català, con la participación de:
Anna Sanchez Caballè, col·legiada 1912
Eloi Català Escarré, col·legiat 2132
José Ignacio Acosta Socas, col·legiat 2699
Lorena Thelen Garrido, estudiant afiliada 621
Mireia Vallverdú González, col·legiada 2263
Fecha de publicación: 18/2/2026





